Introduccion a la Fundamentaciòn para el ingreso a la era del conocimiento.
Las conclusiones sacadas del PROMEDLAC VII, en Bolivia año 2001, fueron contundentes con respecto a la situación en declive de la educación para grandes sectores de la población de América Latina y el Caribe.
A.M.I. considera de vital importancia revertir este pronóstico, en este caso con el Ministerio de Educacion de la Naciòn, que como etapa Inicial se comienza por la alfabetizaciòn ( Programa Nacional de Alfabetizaciòn) para quienes no conocen la lengua materna, y de ahì pasar a multiples etapas de los diversos conocimientos de la lengua española o el castellano,que, como dice UNESCO, no hay desarrollo y crecimiento económico sin educación.
En esto la escuela pública y gratuita juega un rol fundamental en la medida que incluya a sectores cada vez más amplios y sus programas educativos estén a la altura de la época en que vivimos.
Se puede estar de acuerdo o no, pero no se puede negar un hecho tan importante como lo es el mundo de las nuevas tecnologías y la velocidad de los procesos en cuanto a información y comunicación.
Pero todas estas cuestiones no dejan de tener como eje central a la humanidad y todo lo que la rodea; esta afirmación no deja de reflejar un modo de ver el mundo.
La escuela tal cual la conocemos responde a una necesidad de la humanidad a partir de un acuerdo para el crecimiento y desarrollo llamado “Revolución Industrial” pero si retrocedemos unos cuantos siglos más en nuestra historia, en la cuna, o principio de los preceptos del pensamiento de la sociedad occidental, nos encontramos con “La Academia” de Platón. Ahí encontramos otra concepción del pensamiento y del mundo en el cual los dueños de la educación y el conocimiento eran solo para una Elite.
Podemos tomar muchos ejemplos como lo fue la Edad Media, donde la iglesia católica tenía el monopolio del conocimiento, ya que no era necesario alfabetizar a los sectores que jugaban un rol en la producción agrícola y artesanal. Incluso aquellos con mejor posición en la escala social, como fueron los caballeros que tampoco sabían leer y escribir.
En la actualidad la UNESCO reconoce el aumento del analfabetismo y la crisis de la educación que toca todo el espíritu de la sociedad actual. Con el surgimiento de la Globalización también surgió la idea de “la era del conocimiento”, haciendo alusión a las nuevas tecnologías, hecho innegable que envuelve toda la civilización contemporánea. Otra cuestión indiscutible es que muchos adolescentes cuando entran a la universidad no saben quien es Borges, de que época es Jesucristo, o ignoran quién es Platón; esto sin nombrar que no saben leer ni escribir bien, por lo tanto hablar. Un niño o niña, que nació en los años noventa hoy tiene 14 años; el promedio educacional de los mismos es catastrófico en cuanto al conocimiento de todas las ciencias.
La reforma educativa no trajo consigo un mejor nivel en cuanto al conocimiento, hecho arto demostrado. Pero esto no sólo toca a la Educación Básica y Poli modal, llega también a la Universidad.
En un estudio periodístico del diario Clarín del mes de Abril de 2004, que no fue desmentido, se demuestra que en la Universidad de Buenos Aires sólo el 18 % de los docentes están por concurso. El resto son elegidos sin examen alguno.
Pero esto no sucede únicamente en la Argentina, es un fenómeno de América Latina en general. Las nuevas tecnologías no están cumpliendo El rol que cumplió el libro, con el invento de la imprenta. Gran cantidad de investigaciones y estadísticas muestran lo contrario.
Confirmando los informes de Naciones Unidas, América Latina es un continente más desigual que África. Argentina, no escapa a esa realidad cuando, décadas atrás, este país se destacaba por excelencia educativa y el nivel de vida de su población.
Cuando firmamos el primer acuerdo en el año 2004 con la Secretaria de Acción Política e Institucional de José C. Paz hubo personas que decían que ya existían escuelas, y coincidimos con este aserto. Pero el conocimiento debe ser de todos y no un monopolio de tal o cual institución. Ante todo la sociedad debe respetar la enseñanza del aprendizaje como hilo conductor de una sociedad democrática.
En los comienzos de las civilizaciones, hace unos cuantos siglos atrás, existió la necesidad de educar para organizar a los artesanos y campesinos. La Revolución Industrial demandaba eso, no había una edad para aprender.
Organizar por edad fue una etapa posterior: se pusieron escalas necesarias, Títulos y cumplimiento de horarios que indicaban un nivel de aprendizaje. Todo esto era necesario para crear la disciplina típica de la era industrial.
Ahora lo que hay que cuestionar es la fuerza de la costumbre, que pasó de generación en generación y fue dejando impregnado en la conciencia colectiva la necesidad del cumplimiento de los horarios, niveles y títulos. Creando así un modelo para armar, descuidando lo que hoy conocemos por inventiva y creatividad. Es decir, está por encima el nivel de asistencia que el conocimiento y las ganas de aprender.
Parece ser que sólo pueden trasmitir lo que saben aquellos que tienen un título, hecho que nos parece bien; pero para obtenerlo, en la Argentina tuvieron que cumplir sus respectivos horarios para hacerlo. Negando así la naturaleza humana que muestra que todos enseñamos y aprendemos.
La educación tiene que ser la vanguardia en cuanto a los preceptos de la ciencia, debe dejar de lado conceptos necesarios, pero para otra época. La realidad social nos muestra como primera necesidad incorporar la idea del conocimiento por encima de los horarios.Sabemos que muchas mujeres y hombres quieren aprender pero no pueden atarse a ese cumplimiento de agendas. Otros países hacen uso de las nuevas tecnologías para salvar este gran obstáculo, usando Internet, la televisión, educación a distancia, radio, etc.
Siguiendo este camino proponemos ENSEÑAR PARA APRENDER Y APRENDER PARA ENSEÑAR. Con la principal herramienta que contamos que son simplemente personas con ganas de saber. . Paola Karina Gonzalez Directora Ejecutiva |